YOU CAN’T LOWER YOUR GUARD


Photography diptych printed on matte paper mounted on 3 mm aludibond and matte lamination. Water-based pigment ink.

Unique work / 150 x 200 cm / 2020


Esta obra está formada por dos fotografías. Una en blanco y negro en la que la frase You can’t lower your guard (No puedes bajar la guardia), aparece camuflada de entre unas flores. En la naturaleza las estrategias de camuflaje son muy comunes para defenderse de posibles depredadores, pero a la vez también para atacar a posibles presas. Si observamos con atención, veremos aparecer, además de la frase que da título a la obra, a una Mantis religiosa. Un insecto que utiliza esta estrategia para cazar a sus presas (ya que el color del adulto lo determina el medio en el que habita durante su última muda). En la otra fotografía, con los colores invertidos, vemos la misma Mantis religiosa sobre las mismas flores pero en grandes dimensiones, como vigilandonos. Un insecto, el cual su propia naturaleza le permite girar la cabeza hasta 180o, manteniendo así un radio de vigilancia total.

Historicamente, la relación entre la mantis religiosa y el ser humano ha sido un tanto contradictoria ya que, por un lado, ha despertado la curiosidad y la admiración,
y por otro suscita la desconfianza y el miedo. En general la cultura popular, equivocadamente presenta a la mantis religiosa como un animal peligroso1 y venenoso a pesar de ser totalmente inofensivo y beneficioso para el ser humano, pues devora gran cantidad de otros insectos que sí son perjudiciales para los humanos. De manera que, en realidad, podríamos decir que se trata de un animal que nos protege. Para reforzar esta dualidad sobre lo que se cree y lo que en realidad es, se presenta la obra en forma de díptico. Por un lado el insecto y por otro su concepción social.

Este estado constante de alerta que hay en el mundo animal para sobrevivir, tiene varios paralelismos con nuestras vidas a día de hoy, como individuos inmersos
en el capitalismo tardío a través de las redes sociales o el transtorno de ansiedad llamado FOMO (“fear of missing out”, en castellano “miedo a perderse algo”) o más recientemente también con el estado de alarma que vivimos a causa del virus SARS- CoV-2 (COVID-19).



1. Quizás debido a que en la mayoría de ocasiones, durante y tras el apareamiento la hembra se come al macho.